Mi nombre es François Pignon, soy funcionario en el Ministerio de Hacienda francés. Hace unos años mi mujer me dejó por mi mejor amigo, y aunque haya pasado mucho tiempo aún no logro entender cómo pudo irse con alguien tan idiota, ¡sólo sabía hablar de surf!
Aquello me dejó destrozado, y desde ese mismo día no he vuelto a ser el mismo, mi vida se basa en trabajar y crear maquetas a base de palillos, tiempo y mucha paciencia.
Perdido, sin ilusiones, rodeado de gente muy mala, así me veo en este mundo que ya no tiene sentido para mí desde que me robaron el corazón. Pero por muchas cosas que me pasen yo nunca cambiaré. seguiré siendo el mismo. Me golpearán una y otra vez, posiblemente me harán caer, pero por mi forma de ser (un idiota) siempre tengo a alguien que sabe ver mis buenas intenciones con el mundo, y no se aprovecha de mí, sino que me tiende la mano y me da un empujón para poder seguir con fuerzas.
Gracias señor Brochant, le costó conocerme, incluso por momentos llegué a pensar que me odiaba, pero sr. Brochant he de decirle que usted es tan idiota como yo, y que si no está solo en estos momentos es porque tuvo la suerte de conocer a un idiota que le salvó de la corriente en la que se éstaba ahogando.
qualche dijo
Espero que seas muy feliz, y ese canvio de aires te sea favorable. Y a tu vuelta, estaré aqui esperando a que me cuentes el magnífico viaje.
Mucha suerte, vijila tu corazón! Besos
30 Junio 2007 | 12:50 AM