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La Coctelera

PIGNON VS BROCHANT

5 Junio 2007

Conversaciones con mama (II)

- Mama – entoné cada letra como si de las últimas que fuesen a salir por mi boca se tratasen.

- Dime hijo.

- Sabes que no tardaré en irme; sabes que de un momento a otro volveré a coger la maleta que en mi armario se ha convertido, y os volveré a dejar otra vez solos.

- Hijo, por qué no descansas una temporada, intenta hacer vida aquí cerca de nosotros, por qué no puedes ser como los demás. Siempre de un sitio para otro, sufriendo, malcomiendo, malviviendo… Tú te crees que el mundo está por descubrir hijo, y no es así, se descubrió ya hace muchos años…

- Lo sé, sé que todo se descubrió hace muchos años, pero si no lo veo todo con mis propios ojos, no es suficiente para mí. Necesito sufrir, disfrutar, llorar con cada adiós para más tarde reír al recordaros. Necesito derramar muchas lágrimas por todo aquello nuevo que acabo de descubrir a mi alrededor, y pasarme un día entero con la sonrisa en la boca al descubrir la felicidad en medio del desastre que aquí nadie conoce.

Ella dejó sus quehaceres y se sentó a mi lado, con sus ojos clavados en los míos, absorta de cualquier movimiento inesperado tanto dentro como fuera del habitáculo, cegada por la luz que arrastraba cada una de las palabras que desprendía por mi boca, orgásmica por el placer de los sentimientos que empapaba cada uno de los sonidos que arrojaba. Siempre parecía predecir el momento en el que le iba a contar algo realmente importante, para mí; siempre escuchaba con la boca tan cerrada como el clérigo en misa, aprovechando mis silencios para soltar un Amén. En algún momento me arrepentía de soltar tantas barbaridades pensando que ella se preocuparía por la salud mental de su hijo; pero siempre, sorprendiéndome, escuchaba, me daba la razón, o simplemente me la cogía prestada para jugar con ella, modificarla a su parecer y preguntarme si así lo veía mejor.

servido por pignon 8 comentarios compártelo

8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

amanita

amanita dijo

las madres siempre tienen razón..pero es cierto que nosotros queremos salir del cascarón y mirar, sufrir, disfrutar, conocer... besos y se feliz ;-)

a**

5 Junio 2007 | 06:24 PM

qualche

qualche dijo

Es un placer leerte y ver como hablas de tu madre, con ese cariño, ese amor y respeto que tienes. Como dice amanita, tenemos, no, devemos! salir del cascarón para experimentar, ver, caernos, levantarnos, meternos en problemas y salir de ellos, para así crecer como personas. Mientras, las madres siempre estarán allí para lo que sea. Arriesgate! pero anda con cuidado por favor...

Besos

5 Junio 2007 | 06:39 PM

pignon

pignon dijo

Salí de ese cascarón hace años, aunque soy jóven. Hace cosa de un mes, en una visita a casa de mis padres, como siempre, estaba hablando con ella, comentándole mis ideas, pensamientos, sentimientos, de todo lo que me estaba ocurriendo últimamente, y me di cuenta que no sólo los padres hacen a sus hijos a su semejanza. Creo que con el paso del tiempo, mi madre, ha ido comprendiendo todas esas ideas, pensamientos y sentimientos que se han ido gestando en mi interior, comprendiéndolos y apoyándolos, aunque eso signifique que yo esté lejos, aunque tenga que estar más tiempo tirado en el suelo siendo pisado continuamente; y lo mejor de todo es que siente orgullo por un hijo que, como ella dice, siempre va a contracorriente.

Gracias por los comentarios
1 beso enorme a las dos!!

5 Junio 2007 | 07:07 PM

qualche

qualche dijo

Olé por ti!! estoy de acuerdo!!, las madres, a pesar de todo, nos quieren y siempre nos respetaran i querran por como somos. Yo también soy joven, y también caigo y me levanto, así es como se aprende verdad??

Un besoteeee

5 Junio 2007 | 07:12 PM

amanita

amanita dijo

yo ya no soy tan joven y se de lo que hablo.... besos de nuevo

a**

5 Junio 2007 | 08:30 PM

qualche

qualche dijo

jaja, no importa amanita, mientras tengas el espiritu joven!!

besos

5 Junio 2007 | 08:47 PM

pignon

pignon dijo

Ajaja, claro que sí, eso del espíritu joven es algo que repito mucho a la gente últimamente, por lo que sea en la ciudad en la que me encuentro ahora mismo, me rodeo de gente bastante mayor que yo! algunos tienen la edad de mis padres, y que? me encanta ver cómo escuchan mis ideas, con la boca cerrada, esperado un silencio para soltar un Amén.
La edad no tiene importancia, mi abuelo con 86 años está más vacío que cualquier persona de 20 años con inquietudes. Y eso es lo que la gente tiene que valorar.

Saludos y gracias por los comentarios!

6 Junio 2007 | 09:04 AM

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PIGNON VS BROCHANT

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Mi nombre es François Pignon, soy funcionario en el Ministerio de Hacienda francés. Hace unos años mi mujer me dejó por mi mejor amigo, y aunque haya pasado mucho tiempo aún no logro entender cómo pudo irse con alguien tan idiota, ¡sólo sabía hablar de surf! Aquello me dejó destrozado, y desde ese mismo día no he vuelto a ser el mismo, mi vida se basa en trabajar y crear maquetas a base de palillos, tiempo y mucha paciencia. Perdido, sin ilusiones, rodeado de gente muy mala, así me veo en este mundo que ya no tiene sentido para mí desde que me robaron el corazón. Pero por muchas cosas que me pasen yo nunca cambiaré. seguiré siendo el mismo. Me golpearán una y otra vez, posiblemente me harán caer, pero por mi forma de ser (un idiota) siempre tengo a alguien que sabe ver mis buenas intenciones con el mundo, y no se aprovecha de mí, sino que me tiende la mano y me da un empujón para poder seguir con fuerzas. Gracias señor Brochant, le costó conocerme, incluso por momentos llegué a pensar que me odiaba, pero sr. Brochant he de decirle que usted es tan idiota como yo, y que si no está solo en estos momentos es porque tuvo la suerte de conocer a un idiota que le salvó de la corriente en la que se éstaba ahogando.

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